01/El problema
La propuesta salió. Después nadie supo qué pasó.
Muchas empresas preparan una buena cotización y luego la dejan repartida entre un PDF, un correo, una conversación y una planilla. El vendedor recuerda algunas, el dueño pregunta por otras y nadie puede explicar con certeza qué propuestas siguen abiertas, cuáles vencen esta semana o quién debe contactar al cliente.
